3 meses tenías
cuando escuché por primera vez tu corazón latir. Creía que las paredes del
consultorio se me iban a caer encima, además de lo fuerte lo rápido que andaba
tu corazoncito y pregunté con la voz quebrada y una lágrima corriendo por mi
cara del lado derecho,:
- Algo anda mal, verdad?, dígame la verdad, seré fuerte.
A lo que el Doc me contestó:
- Dejá de estar de loca e inventarte historias fatalistas, el bebe está bien sanito!
- Algo anda mal, verdad?, dígame la verdad, seré fuerte.
A lo que el Doc me contestó:
- Dejá de estar de loca e inventarte historias fatalistas, el bebe está bien sanito!
5 meses pasaron cuando la pancita se me empezó a inflamar. Mi ombligo (horrible por cierto) se exhibió haciéndose un botón de abrigos de cuero, y mis pechos crecieron como que acababa de salir del consultorio del Dr. Parés.
A los 7 meses me di cuenta que sería un varón, los huevos en el ultrasonido era lo único que podía distinguir entre lo blanco y negro. También me di cuenta que tendría que ser cesárea, porque al niño se le ocurrió sentarse sobre mi pelvis y no decidió moverse y así se quedó! *Lindas palabras*
Llegó el día esperado, un 17 de Oct a las 12:07 del medio día saliste de mí, para regalarme desvelos, depresión post-parto, falta de apetito, camas sucias, ropa sucias, cansancio, sonrisas, balbuceos, besos, miradas de amor, tu primera palabra, tus primeros pasos, la ansiedad en la sala de espera del pediatra, el medirte contra la pared, las primeras caídas, las primeras heridas con sangre, hospitalizaciones, medicinas, gastos médicos -.- , cumpleaños, ataque de besos, locuras, gritos, llantos, malacrianzas, abrazos, dormir abrazados, amanecer empiernados, y todas esas cosas lindas y feas que hacen lo perfecto de nuestra relación.


